Foto de la Semana:Caballito de Santiago.

La #FotoDeLaSemana de hoy presenta una de las piezas más importantes del acervo del Centro de Documentación, un Caballito de madera para el personaje del apóstol Santiago, elemento que se utiliza en distintas danzas de Moros y Cristianos.

La imagen de Santiago Matamoros es la representación más difundida en nuestro país, sobre todo por el espíritu de reconquista de los españoles que lo tenían por protector y auxilio en la lucha desde que el apóstol, montado en su corcel blanco se apareció por primera vez en la batalla de Clavijo, en el S. IX, cuando auxilió al Rey Ramiro I para vencer a los musulmanes. La primera representación ecuestre de Santiago data del año 1230, aunque es hasta el año 1300 que se le representa como caballero, montado y armado para la batalla; ambas imágenes se encuentran en la Catedral de Santiago de Compostela, en España.

En nuestro país Santiago también ayudó a los españoles en la lucha contra los indígenas, como cuando se apareció en la batalla de Centla, Tabasco, en 1518, cuando “se les apareció en las batallas el bien auenturado señor Sanctiago, patron de los xpianos, sobre un cauallo blanco, con la espada en la mano...”. Esta sería la primera de las catorce apariciones registradas en México.

Vemos pues que el caballo es, al menos en México, un atributo muy importante para la figura del apóstol y así se le representó en La Conquista de Jerusalen, obra teatral presentada en Tlaxcala en 1539, para celebrar la paz de 1538 entre Francia y España. Motolonía describe: “entró Santiago en un caballo blanco como la nieve y él mismo como lo suelen pintar…“.

El uso del caballito es amplio, tiene presencia en Puebla y Veracruz principalmente, además de en Guerrero y partes del Estado de México. Hay variantes importantes de usos de caballos rituales en Tabasco y en San Luis Potosí, o en Jalisco, donde se usa un caballo real. Tienen gran variedad de formas: pueden estar en dos piezas, o ser parte de un aro que se ajusta en la cintura; tener cuerpo rechoncho y el danzante se coloca dentro; puede ser solamente la cabeza y patas delanteras, a escala pequeña, que se coloca al frente; o bien un marco cuadrado de madera al que se le agrega la cabeza y patas o, por el contrario, ser anatómicamente correctos. La mayoría de las ocasiones se sujetará a los hombros del danzante por medio de listones, correas o lazos. El elemento común a todos ellos: son de color blanco.

Leopoldo Trejo llama a estos caballitos máscaras de cintura con forma de caballo, ya que no son simples objetos o accesorios, son elementos que permiten la transformación ritual en su representación. El danzante no usa el caballito, así como no se usa una máscara; se monta en el caballito, se viste otro cuerpo, se transforma en otro.

Estos caballitos son sagrados, objeto de cuidados y ritos especiales. Se les coloca en un altar dentro de la casa que los recibe y resguarda, se les ofrece agua, alfalfa y cebada todos los días y se les encienden velas y ceras. En algunos casos se les tiene dentro de la iglesia de la comunidad, lo que refuerza su carácter sagrado.

El uso de esta máscara dentro de la danza es exclusivo del personaje de Santiago, en ocasiones llamado el Caballito, por lo que es muy sencillo identificarlo. En algunas representaciones el caballo es robado por los Moros, quienes intentan venderlo y Santiago debe recuperarlo.

Máscara/caballo Santiago Apóstol
Madera, listón, cartón y pelo de caballo
80 cm X 50cm X 20 cm aprox.
Puebla
Finales del S. XX

Caballito marcaMascara/caballo Santiago Apóstol. La imagen es propiedad del Centro de Documentación de Danzas de Moros y Cristianos San Bartolo Cuautlalpan. Todos los derechos reservados. La imagen puede utilizarse citando la referencia completa.

Bibliografía

  • CAMPOS, Araceli; CARDAILLAC, Louis, Indios y Cristianos. Cómo en México el Santiago español se hizo indio, UNAM-El Colegio de Jalisco-Editorial Ítaca, México, 2007.
  • JÁUREGUI, Jesús; BONFIGLIOLO, Carlo, Las danzas de conquista. I. México contemporáneo. Fondo de Cultura Económica-CONACULTA, Tezontle, México, 1996.
  • HELIODORO VALLE, Rafael, Santiago en América, 2da edición (facsimilar), Fideicomiso del Premio “Rafael Heliodoro Valle”, México, 1988.
  • STEVENS, Bryan, “The Santiagueros mask”, en Mexican Dance Masks, https://mexicandancemasks.com/?p=1673 (recuperado el 30 de abril de 2020).
  • TREJO BARRIENTOS, Leopoldo, “Complicidad corpórea en los rituales totonacos”, en Artes de México, No. 128, Máscaras. Rostros de la alteridad. (marzo 2018), pp. 42-49.

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