Foto de la Semana:Caballito de Santiago.

La #FotoDeLaSemana de hoy presenta una de las piezas más importantes del acervo del Centro de Documentación, un Caballito de madera para el personaje del apóstol Santiago, elemento que se utiliza en distintas danzas de Moros y Cristianos.

La imagen de Santiago Matamoros es la representación más difundida en nuestro país, sobre todo por el espíritu de reconquista de los españoles que lo tenían por protector y auxilio en la lucha desde que el apóstol, montado en su corcel blanco se apareció por primera vez en la batalla de Clavijo, en el S. IX, cuando auxilió al Rey Ramiro I para vencer a los musulmanes. La primera representación ecuestre de Santiago data del año 1230, aunque es hasta el año 1300 que se le representa como caballero, montado y armado para la batalla; ambas imágenes se encuentran en la Catedral de Santiago de Compostela, en España.

En nuestro país Santiago también ayudó a los españoles en la lucha contra los indígenas, como cuando se apareció en la batalla de Centla, Tabasco, en 1518, cuando «se les apareció en las batallas el bien auenturado señor Sanctiago, patron de los xpianos, sobre un cauallo blanco, con la espada en la mano...». Esta sería la primera de las catorce apariciones registradas en México.

Vemos pues que el caballo es, al menos en México, un atributo muy importante para la figura del apóstol y así se le representó en La Conquista de Jerusalen, obra teatral presentada en Tlaxcala en 1539, para celebrar la paz de 1538 entre Francia y España. Motolonía describe: «entró Santiago en un caballo blanco como la nieve y él mismo como lo suelen pintar…«.

El uso del caballito es amplio, tiene presencia en Puebla y Veracruz principalmente, además de en Guerrero y partes del Estado de México. Hay variantes importantes de usos de caballos rituales en Tabasco y en San Luis Potosí, o en Jalisco, donde se usa un caballo real. Tienen gran variedad de formas: pueden estar en dos piezas, o ser parte de un aro que se ajusta en la cintura; tener cuerpo rechoncho y el danzante se coloca dentro; puede ser solamente la cabeza y patas delanteras, a escala pequeña, que se coloca al frente; o bien un marco cuadrado de madera al que se le agrega la cabeza y patas o, por el contrario, ser anatómicamente correctos. La mayoría de las ocasiones se sujetará a los hombros del danzante por medio de listones, correas o lazos. El elemento común a todos ellos: son de color blanco.

Leopoldo Trejo llama a estos caballitos máscaras de cintura con forma de caballo, ya que no son simples objetos o accesorios, son elementos que permiten la transformación ritual en su representación. El danzante no usa el caballito, así como no se usa una máscara; se monta en el caballito, se viste otro cuerpo, se transforma en otro.

Estos caballitos son sagrados, objeto de cuidados y ritos especiales. Se les coloca en un altar dentro de la casa que los recibe y resguarda, se les ofrece agua, alfalfa y cebada todos los días y se les encienden velas y ceras. En algunos casos se les tiene dentro de la iglesia de la comunidad, lo que refuerza su carácter sagrado.

El uso de esta máscara dentro de la danza es exclusivo del personaje de Santiago, en ocasiones llamado el Caballito, por lo que es muy sencillo identificarlo. En algunas representaciones el caballo es robado por los Moros, quienes intentan venderlo y Santiago debe recuperarlo.

Máscara/caballo Santiago Apóstol
Madera, listón, cartón y pelo de caballo
80 cm X 50cm X 20 cm aprox.
Puebla
Finales del S. XX

Caballito marcaMascara/caballo Santiago Apóstol. La imagen es propiedad del Centro de Documentación de Danzas de Moros y Cristianos San Bartolo Cuautlalpan. Todos los derechos reservados. La imagen puede utilizarse citando la referencia completa.

Bibliografía

  • CAMPOS, Araceli; CARDAILLAC, Louis, Indios y Cristianos. Cómo en México el Santiago español se hizo indio, UNAM-El Colegio de Jalisco-Editorial Ítaca, México, 2007.
  • JÁUREGUI, Jesús; BONFIGLIOLO, Carlo, Las danzas de conquista. I. México contemporáneo. Fondo de Cultura Económica-CONACULTA, Tezontle, México, 1996.
  • HELIODORO VALLE, Rafael, Santiago en América, 2da edición (facsimilar), Fideicomiso del Premio «Rafael Heliodoro Valle», México, 1988.
  • STEVENS, Bryan, «The Santiagueros mask», en Mexican Dance Masks, https://mexicandancemasks.com/?p=1673 (recuperado el 30 de abril de 2020).
  • TREJO BARRIENTOS, Leopoldo, «Complicidad corpórea en los rituales totonacos», en Artes de México, No. 128, Máscaras. Rostros de la alteridad. (marzo 2018), pp. 42-49.

Foto de la Semana: Trajes en la exposición La huella hispanomorisca en México.

¡Volvemos con la #FotoDeLaSemana! En esta ocasión traemos una fotografía de la exposición La huella hispanomorisca en México que se presentó entre el 31 de agosto y el 17 de noviembre de 2019 en el Museo de Arte Popular, en la Ciudad de México.

La muestra daba cuenta de la influencia y el impacto de la cultura musulmana en nuestro país, que llegó de la mano de los españoles quienes habían tenido una convivencia de casi 8 siglos con los pueblos musulmanes del norte de África y habían consumado la Reconquista de la Península 10 meses antes del descubrimiento de América. Arquitectura, arte, textiles, lenguaje, etc., no hay un sólo aspecto en el que no tengamos influencia de esta herencia doble que se manifiesta, de forma particularmente evidente, en las danzas de Moros y Cristianos.

En la imagen observamos tres trajes de danza provenientes de diferentes partes del país, que forman parte del acervo de Arte Indígena del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI). De izquierda a derecha: los dos primeros son un «Traje para danza de Moros y Cristianos», ambos procedentes de Acapetahua, Chiapas; el tercero es un «Traje para danza de Santiagos», de Cuetzalan del Progreso, Puebla.

A partir de los elementos que se pueden apreciar en la fotografía, el primer traje a la izquierda correspondería a un personaje Moro. La máscara y el tocado elaborado suele ser un elemento representativo de ese bando, además de la capa larga. El tocado está adornado con papel metálico, escarcha, espejos y guajes de colores con textos escritos. El segundo personaje correspondería a la contraparte, un personaje Cristiano, la capa corta y la sencillez del traje suelen ser los atributos que, en varios casos, representan al bando Cristiano. El sombrero es de paja, forrado de tela, adornado con cuentas, listones dorados y plumas.

El tercer traje, a la extrema derecha, es un personaje Moro. Estas máscaras rojas con detalles en color dorado para la barbilla, bigote, ojos y cejas, son muy representativas de esta región. El complemento de la máscara es una «barba» de olanes y listones con dos colgantes al frente, mientras que en la parte posterior de la cabeza se lleva un tocado en forma de media luna creciente, como un pico, adornado con flores de papel metálico.

Acompañando la exhibición de los trajes había un texto, titulado El recuerdo de batallas lejanas, donde se explicaba de forma breve el origen de estas fiestas y su llegada a México.

Estamos trabajando en un pequeño video para mostrarte la belleza de esta exhibición, mientras tanto esperamos esperando que disfrutes esta imagen.

Trajes La Huella HispanomoriscaTrajes para danzas de Moros y Cristianos. Imagen tomada de la exposición temporal La huella hispanomorisca en México, Museo de Arte Popular. La imagen es propiedad del Centro de Documentación de Danzas de Moros y Cristianos San Bartolo Cuautlalpan. Todos los derechos reservados. La imagen puede utilizarse citando la referencia completa.

Las Morismas de Bracho. Tomo II.

¡Estamos de vuelta con los #LunesDeLibro! Y también volvemos a revisar un material de uno de los sitios más estudiados respecto a su tradición de Moros y Cristianos: Zacatecas.

Creo que lo primero que llama la atención es que nos estamos refiriendo al tomo II de esta obra, la razón es que por el momento sólo hemos podido localizar este tomo, justamente durante la visita del año pasado a las Morismas en Bracho, donde el proveedor de este texto nos indicó que trataría de conseguir el primero. Espero que en un futuro no muy lejano forme parte del acervo del Centro y podamos reseñarlo.

Ambos tomos fueron publicados en agosto de 1999, aparentemente como publicación independiente aunque en el catálogo worldcat aparece como editado por el Fondo de Cultura Zacatecana, en todo caso esto no aparece en el ejemplar. El título completo de la obra es Las Morismas de Bracho. Investigación histórica de la Fiesta de Moros y Cristianos y como hemos señalado ya, consta de dos tomos con un tiraje de 1,000 ejemplares para el tomo II, ambos tomos se encuentran agotados actualmente. Aun cuando este ejemplar no fue costoso, parece que no es sencillo localizarlo para la venta.

Al parecer, según narra el mismo autor en la introducción, el proyecto constaba de tres tomos proyectando que el último apareciera en agosto del año 2000, aunque sólo se editaron los primeros dos.

En el tomo que nos ocupa, el autorvdivide la obra en dos partes. En la primera se dedica a hablar de la Morisma, su historia y su organización formal junto con una entrevista a un participante célebre; dedica también algunas páginas a la parte histórica de la Batalla de Lepanto que, como recordarán de nuestras otras entradas al respecto, ocupa un lugar central en la representación de Zacatecas.

La segunda parte del tomo está enfocada a los parlamentos de Bracho, en versión resumida, y posteriormente a algunos parlamentos de otros lugares de México y de Guatemala. También aborda brevemente la delimitación temporal de los parlamentos a partir de los personajes y eventos que intervienen y se señalan en las representaciones y termina con los diálogos de los personajes de Los Doce Pares de Francia, otra de las obras que se representan durante la morisma.

El cierre del texto es interesante ya que da pie a la publicación del tercer tomo:

«El toque de la corneta marca el inicio  del Gran Desfile de la Morisma de Bracho y con él cerramos la singladura del Tomo II, hasta Agosto del 2000, con el Tomo III.»

Creo que uno de los aspectos más interesantes a destacar en este tomo, es la bibliografía del mismo, que utiliza básicamente textos sobre las fiestas de Moros y Cristianos en España. No debería ser sorprendente toda vez que el autor del texto es español, pero es curioso que no se haga mención de alguno de los textos clásicos para el estudio de Moros y Cristianos en México. No creo que sea un factor negativo, al contrario, creo que nos permite apreciar con otros ojos esta tradición.

Así mismo, varias de las fotografías que acompañan al texto provienen de celebraciones españoles, intercaladas con fotografías de  la representación y los desfiles de Zacatecas, lo que a mi parecer es un acierto al compararlas visualmente y colocarlas en un nivel similar.

Según se anuncia en el prólogo de la obra, el tan mencionado tercer volumen, estaría dedicado a las biografías de los personajes históricos que intervienen en las diferentes representaciones de Bracho, una obra que ayudaría a entender mejor y a profundidad, los acontecimientos que se retratan en esta tradición. Una verdadera lástima que no llegara a concretarse este proyecto.

Creo que, al menos por lo que nos permite ver la información de este texto, el conjunto de la obra busca estudiar las Morismas de Bracho de una forma histórica en dos sentidos, por un lado la historia de la representación misma, y por otro, la historia de los acontecimientos que inspiran dichas representaciones y fiestas.

Como ya lo hemos mencionado en otras entradas, la Morisma de Bracho es una de las representaciones más difundidas y estudiadas dentro de los Moros y Cristianos en México; el conjunto de las obras dedicadas a ella sin duda comprenden un amplio panorama que, sin agotar el tema, permite un conocimiento profundo de la celebración.

Sobre el autor

Juan José Zaldivar Ortega, médico veterinario zootecnista, doctorado en la universidad de Córdoba, España, nació el 20 de agosto de 1933 en Puerto Real, Cádiz. Dedicado al desarrollo de la ganadería bovina, especialmente a la crianza de toros de lidia, con intervenciones importantes tanto en España como en México, particularmente en Zacatecas, donde estuvo encargado de la ganadería de Joselito Huerta. Ha sido autor de numerosos libros y textos científicos dedicados a la crianza de toros y algunos sobre las tradiciones de Zacatecas, incluido el que nos ocupa en este espacio.

Bibliografía

  • ZALDIVAR ORTEGA, Juan José. Las morismas de Bracho. Investigación Histórica de la Fiesta de Moros y Cristianos. Tomo II. Zacatecas, agosto 1999. pp. 127.

Fotografía del autor:

Tomada de http://www.laplazareal.net/ELTORO.HTM

Información de la biografía:

http://www.laplazareal.net/ELTORO.HTM

https://www.amazon.com/JUAN-JOSE-ZALDIVAR-ORTEGA/e/B00MDG8Z2E%3Fref=dbs_a_mng_rwt_scns_share

http://bernardodelhoyoc.blogspot.com/2015/08/historiografia-de-la-morisma-de-bracho.html

http://ntrzacatecas.com/2015/11/07/me-gustaria-ser-un-toro-bravo-juan-jose-zaldivar/

https://www.amazon.com/JUAN-JOSE-ZALDIVAR-ORTEGA/e/B00MDG8Z2E%3Fref=dbs_a_mng_rwt_scns_share

«Moros y Cristianos» in Zacatecas. Text of a Mexican Folk Play.

En este nuevo #LunesDeLibro continuamos con el estado de Zacatecas, compartiendo un texto que presenta los diálogos de una representación en el municipio de Guadalupe.

Este texto es una publicación de Amadeo Concha Press editado en 1981, y aparentemente fue la única publicación de la editorial con sede en Kansas, Estados Unidos. Al buscar la dirección postal en Internet, la información se asocia a una compañía con el nombre del autor en la que figura como propietario, por lo que es posible que el libro fuera una autoedición, aunque no se omite mencionar el apoyo que se recibió de la biblioteca de la universidad de Stanford y de la universidad de Kansas. No se especifica el tiraje, pero es un libro muy complicado de conseguir para compra, en caso de encontrarlo el precio suele ser elevado, considerando que es un texto corto. Es posible encontrarlo para consulta en bibliotecas e incluso está disponible en Internet.

El libro está dividido en dos partes principales: la introducción y el texto de la obra de Zacatecas, ambas partes incluyen sus respectivas notas en una sección aparte.

La introducción presenta una breve pero completa historia de las representaciones de Moros y Cristianos, desde España, su difusión por Europa y las primeras representaciones en México, caso que se aborda ampliamente, especialmente las formas de representarse y las fechas importantes. Posteriormente comienza una revisión entre los parecidos y las diferencias entre las representaciones de Zacatecas (Bracho) y la de Guadalupe que, pese a ser similares, no son idénticas. El autor menciona que la de Guadalupe tiene una extensión de casi 1,700 líneas, una de las más grandes que ha podido estudiar.

En este estudio también hace una comparación entre el parecido de esta obra con una presentada en la comunidad de Retorta, en Orense, España. Cabe mencionar que estos hallazgos son sumamente importantes porque permiten establecer relaciones entre las diferentes representaciones y comprobar la difusión de las obras.

Finalmente el autor nos hace mención de algunas libertades que se tomó para presentar el texto en forma académica, como la corrección de errores ortográficos leves o dejando los términos y colocando la forma convencional entre paréntesis.

La segunda parte del texto corresponde al corazón del libro, el texto de la representación, lo que constituye una verdadera joya porque, al menos para la época e incluso hoy día, son muy pocos los textos completos publicados. Como lo hemos mencionado en alguna entrada, estos son guardados y resguardados celosamente por los participantes ya que tienen un sentido casi sagrado. Esta parte cierra con un texto del original que versa «Copiado por Antonio Arteaga García, en Guadalupe Zac. a los dos días del mes de octubre del año del Señor de mil novecientos treinta y tres».

Al inicio del texto se menciona que el texto fue colectado por el maestro Juan Bautista Rael, un lingüista y folclorista estadounidense, conocido por su trabajo de recopilación y rescate de tradiciones y narraciones dramáticas; el libro está dedicado a él.

Sin lugar a dudas un muy buen libro que presenta de forma muy concreta, pero no menos amplia, la historia de las representaciones de Moros y Cristianos, además de que siempre es importante recopilar los textos publicados que presentan las representaciones completas, algo que no es muy común, incluso en nuestros días. Si usted está interesado en el tema de las danzas y representaciones de Moros y Cristianos y llega a encontrar este texto, no dude en adquirirlo, será una muy valiosa adición.

Sobre el autor

Michael John Doudoroff es profesor emérito del departamento de español y portugués de la Universidad de Kansas, donde trabaja desde 1965. Sus áreas de interés son la poesía hispanoamericana contemporánea, la ficción y el folclor. Ha publicado en diferentes revistas especializadas, los libros Rubén Darío: Azul ; Prosas profanas y una traducción al inglés de Canaima, de Rómulo Gallegos.

Bibliografía

  • DOUDOROFF, Michael J. «Moros y Cristianos» in Zacatecas. Text of a Mexican Folk Play, Amadeo Concha Press, Kansas, 1981.

Información de la biografía e imagen obtenidas de:

Foto de la Semana: Los Retos.

¡Nuevamente es día de nuestra #FotoDeLaSemana! En vísperas de las Fiestas Patrias, esta entrada nuevamente celebra la colaboración con el Centro de Información y Documentación «Alberto Beltrán», de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas; además de que, si miran con atención la imagen, celebramos a nuestro país con un fuerte «¡Viva México!»

En la imagen observamos a los Moros de la Danza de los Retos de San Juan Tetelcingo, municipio de Tepecoacuilco de Trujano, en el Estado de Guerrero, México. Esta danza, como la mayoría de Moros y Cristianos, está conformada por dos bandos. Los Moros llevan vestuarios en color rojo, mientras que los Cristianos (que no aparecen en la imagen), utilizan el mismo estilo de traje aunque en color azul. El traje está compuesto de Corona, mascada, lentes oscuros, pantalón corto, una especia de nagüilla, calcetas, tenis, camisa y capa con sobrecapa muy amplia. Algunos elementos del traje parecen ser de terciopelo y traen fleco en color dorado. Como arma se utiliza un machete. Además de los personajes Moros y Cristianos, acompañan a la danza un diablo y un ángel.

Pese a que hay muchos videos de la danza en la comunidad en la actualidad, no hay mucha información sobre la danza y sus personajes. Después de haber visto algunos videos y tratar de escuchar el diálogo en ellos, puedo suponer que algunos de los personajes de la danza son, además de los referidos ángel y diablo, por los Cristianos está Rey Fernando de Castilla y Crispín, mientras que por los Moros Almanzor y Muley. Esta danza se representa en algunas otras comunidades del Estado de Guerrero, y al parecer, en una zona de Puebla, donde los trajes son muy parecidos.

La imagen está fechada en febrero de 1975 y forma parte del Fondo Nacional para la Danza Popular (FONADAN). Si se observa con cuidado, notarán que hay algunos elementos que nos permiten suponer que la fotografía no fue tomada en la comunidad, pero de momento seguimos investigando antes de proponer una hipótesis.

Nuevamente quiero agradecer el invaluable apoyo de Cristina Alvarado, encargada de la fototeca del Centro de Documentación y de Dulce Olivia Reynoso, Jefa del Centro de Documentación

37-39-06 bis37-39-06. FONDO NACIONAL PARA LA DANZA POPULAR MEXICANA. Los Retos. Febrero/1975, Tetelcingo, Guerrero© FONADAN, CID “Alberto Beltrán”, 2019. Todos los derechos reservados. Utilizada con autorización. Prohibida su reproducción.

Información:

Morismas de Bracho. Parlamentos originales.

¡Aunque hoy es martes, estamos de vuelta con nuestros #LunesDeLibro! Después de un par de semanas sin publicaciones, les traemos una reseña de un material muy interesante justamente del sitio que nos obligó a hacer una pequeña pausa en las publicaciones: Zacatecas.

Este libro es una publicación de la editorial Texere con apoyo del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias, en conjunto con el Instituto Zacatecano de Cultura Ramón López Velarde. Editado en 2018, consta de un tiraje de mil ejemplares. En la Ciudad de México encontrarlo es algo complicado aunque vale la pena buscar en ferias académicas de libros; en Zacatecas, especialmente durante las Morismas, es muy sencillo encontrarlo y a un precio bastante accesible: $100.00. En otros lados el precio podría ser un poco mayor.

Las Morismas de Bracho, en Zacatecas, son una de las representaciones más grandes del mundo, sino es que la más grande. Cada año, el último fin de semana del mes de agosto, miles de personas se congregan para representar tres diferentes coloquios ubicados en diferentes tiempos históricos. La decapitación de Juan el Bautista, con dos representaciones nocturnas el jueves y el sábado, La batalla de Carlomagno y los Doce Pares de Francia y La batalla de Lepanto, cada una representada durante tres días (desde el jueves y hasta el domingo), la primera a mediodía y la segunda por la tarde, tienen lugar en las lomas de Bracho, apenas un par de kilómetros de distancia del centro de Zacatecas.

El texto que nos ocupa es una verdadera joya para los interesados en el tema de las representaciones de Moros y Cristianos porque contiene, íntegramente, los diálogos de los participantes en cada una de las representaciones, mencionando además las pausas, batallas e intervenciones de música. Esta información, si bien pudiera parecer intrascendente, es sumamente valiosa ya que pocas veces es posible tener acceso a ella, especialmente de forma tan detallada; además nos permite conocer de antemano el ritmo de la representación y los diferentes momentos que la integran, sin mencionar que la introducción histórica a cada capítulo permite entender mejor los sucesos que se muestran en la representación. Es justamente este último punto el que convierte el texto en algo importante incluso para los mismos involucrados que, en ocasiones, no conocen bien qué es lo que representan.

Los primeros cuatro capítulos del libro nos dan los antecedentes necesarios para entender tanto la religiosidad y tradiciones de la comunidad, los orígenes de la Cofradía de San Juan Bautista  y la introducción a las representaciones de Moros y Cristianos, iniciando forzosamente en España. Los siguientes tres capítulos se ocupan de los parlamentes de cada una de las representaciones: La batalla de Lepanto, La batalla de Carlomagno y los Doce Pares de Francia, terminando con la Decapitación de Juan el Bautista. El libro cierra con una muy interesante galería de imágenes que nos permiten observar los cambios que han tenido las representaciones a lo largo del tiempo, además de los agradecimientos correspondientes.

Sin lugar a dudas, las Morismas de Bracho son una de las representaciones más y mejor documentadas de cuantas representaciones hay en nuestro país. Ya hemos hablado de algún otro texto sobre esta representación, pero cada uno de ellos aporta algo interesante y construyen, en conjunto, una muy importante visión de estas representaciones. En definitiva, este libro merece estar en toda biblioteca especializada.

Sobre el autor

Felipe Escobar Galicia, fotógrafo y escritor, ingresó a la cofradía de San Juan Bautista en 1966 y desde 2012 es el cronista de las Morismas de Bracho.

Bibliografía

  • ESCOBAR GALICIA, Felipe. Morismas de Bracho. Parlamentos originales. Texere, Zacatecas, 2018.

Foto de la Semana: Danza de los Moros.

Esta #FotoDeLaSemana es muy especial, porque marca la primera participación con el apoyo del Centro de Información y Documentación «Alberto Beltrán», de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas. El Centro de Documentación se encuentra dentro de las instalaciones del Museo Nacional de Culturas Populares, ubicado en Coyoacán, en la Ciudad de México.

La imagen que presentamos nos muestra a dos danzantes de la Danza de los Moros de Ithuazio, Michoacán. Podemos observar que portan el traje característico de esta danza, compuesto de camisa y calzón de manta, con agregados de brocado y flecos en la parte inferior, espuelas en los zapatos (siendo uno de los elementos más representativos), nagüilla o pantalonera de terciopelo con fleco de tela en color dorado, faja bicolor (en la imagen vemos rosa y dorado), chaleco, las mascadas y la capa. Es importante observar también, las figurillas plateadas que adornan el traje en la cintura. Sin lugar a dudas, el turbante es el elemento más importante y representativo para identificar esta danza sin equivocación.

Esta imagen está fechada en julio de 1974 y forma parte del acervo del Fondo Nacional para la Danza Popular (FONADAN), un programa que durante las décadas de los 70 y 80, se dedicó al rescate y documentación de las diferentes danzas populares. A la par de la recopilación fotográfica, también se editaron algunos libros y materiales fonográficos, como es el caso de discos de acetato.

No quisiera terminar esta entrada sin agradecer el valioso e importante apoyo de Cristina Alvarado, encargada de la fototeca del Centro de Documentación; así como de Dulce Olivia Reynoso, Jefa del Centro de Documentación. Para ambas, mi más profundo agradecimiento.

38-56-20 bis38-56-20. FONDO NACIONAL PARA LA DANZA POPULAR MEXICANA. Moros. Julio/1974, Ihuatzio, Michoacán. © FONADAN, CID «Alberto Beltrán», 2019. Todos los derechos reservados. Utilizada con autorización. Prohibida su reproducción.

Información:

  • ——, Danza de los moros: de Ihuatzio, Tzintzuntzan, Michoacán, Fondo Nacional para el Desarrollo de la Danza Popular Mexicana, 1983.

Foto de la Semana: Chilolos de Santiago Juxtlahuaca.

Antes de terminar la semana, presentamos la #FotoDeLaSemana, que en esta ocasión nos muestra una de las danzas más interesantes que hemos tenido oportunidad de presenciar.

En la imagen vemos a algunos integrantes de la danza de los Chilolos, que en esta comunidad tiene un tinte particular. Los Chilolos son una danza con una fuerte influencia mixteca; en general, en la danza de los Chilolos participa también un danzante vestido como jaguar (que sí participa durante el carnaval) pero no en esta comunidad, donde los Chilolos son una variante de la danza de Moros y Cristianos.

La cofradía que visitamos es la del Barrio de Santo Domingo, en Santiago Juxtlahuaca, Oaxaca, México. Ya hemos mencionado la otra danza que se presenta en esta comunidad, los Chareos, con los que tienen cierta interacción durante la procesión. El origen de la danza está perdido en el tiempo, aunque se asume de antiguo y anterior a los Chareos. Al igual que otras danzas de Moros y Cristianos, los Chilolos también realizaban una representación dialogada, pero ya tiene un tiempo que no la presentan ya que los diálogos de la misma están en idioma mixteco y la mayoría de las personas ya no la habla. También se están perdiendo los nombres de los personajes que intervienen, aunque los danzantes más grandes recuerdan aún algunos.

La danza es acompañada por música de flauta, interpretada por el pitero, y por tambor. Está organizada en dos columnas aunque no están separados en Moros y Cristianos aunque hay un personaje Moro en cada columna. El vestuario está compuesto de un  traje gris de manga larga con dos bandas rojas en los puños, un pantaloncillo del mismo color con las mismas bandas a la altura de las rodillas; un saco de tela en color café, con dos bandas de tela de diferente color cruzadas sobre el pecho; mascadas para cubrir los hombros y la cabeza; cintas con cascabeles en las piernas, puestas sobre calzas rojas; sombrero adornado con plumas; espada, con una mascada amarrada,  en la mano derecha; pequeña bandera roja en la mano izquierda; y por supuesto, la máscara en color rojo, que es el particular de esta danza. Hay otro elemento del traje que no se alcanza a observar bien en la foto, pero los Chilolos llevan una coleta de pelo de toro que asoma por detrás del sombrero, esta varía su longitud en función de la edad del danzante. Sobre el traje de los Moros, que alcanzan a observarse en la imagen, hablaremos en otro momento. Además existe el personaje de Santiago, que viste como los Chareos.

Vale la pena detenernos un poco en el sombrero. Ya mencionamos que  van adornados con plumas, en algunos casos se colocan plumeros, pero hay otro detalle importante. Los sombreros son endurecidos, aparentemente con pintura, además de que el ala se recorte con pequeños semicírculos, lo que termina dándole al sombrero, la apariencia de una aureola o resplandor. Además se coloca una estructura de madera para sostener los adornos de plumas.

Chilolos Santiago Juxtlahuaca 2019Chilolos del Barrio de Santo Domingo en Santiago Juxtlahuaca. La imagen es propiedad del Centro de Documentación de Danzas de Moros y Cristianos San Bartolo Cuautlalpan. Todos los Derechos Reservados. La imagen puede utilizarse citando la referencia completa.

Foto de la Semana: Relación de los Santiagueros de San Bartolo Cuautlalpan.

La #FotoDeLaSemana nos muestra un detalle de nuestro pueblo, ¡San Bartolo Cuautlalpan! Les invitamos a conocer un poco más de nuestra tradición.

La imagen corresponde a la Santiaguería «Caballeros del Apóstol Santiago», o Santiaguería Casasola, del Sr. Brígido Casasola Pineda, la característica más representativa de esta compañía es el uso de sus símbolos: la Cruz de Santiago para los Cristianos y el escudo para los Moros. Fue tomada en enero de 2019.

San Bartolo Cuautlalpan se encuentra en el municipio de Zumpango, Estado de México. Además de la fiesta del Santo patrón, la comunidad celebra la fiesta de la Purísima Concepción de María el tercer domingo de enero. Las Santiaguerías inician en el pueblo en el año de 1895, aproximadamente, y actualmente hay 12 Santiaguerías que se presentan en la fiesta de enero.

La «Relación», es la representación de la lucha entre el bando de los Cristianos y los Moros. Dura aproximadamente tres horas y se realiza en la plaza de la comunidad. Al igual que otras representaciones, la Relación, se compone de varias etapas; en la imagen vemos lo que se conoce como «La Conquista». Después de un intercambio de embajadas entre ambos bandos, los Reyes acuerdan reunirse acompañados únicamente de sus más cercanos ayudantes. En esta entrevista, que antecede la batalla, ambos tratan de llegar a aun acuerdo que evite la guerra. Cuando ambos han terminado de exponer sus argumentos, el diálogo se rompe y entran en batalla, retirándose cada uno a su campo para iniciar los preparativos para luchar.

El vestuario de cada bando es similar, variando el color, que identifica a cada bando: rojo o morado para los Moros y azul para los Cristianos, además de la decoración, con los escudos que ya mencionamos. El traje se compone de túnica, capa con sobrecapa, polainas y sombrero o casco.

San Bartolo 1«La Conquista», Santiaguería Caballeros del Apóstol Santiago. La imagen es propiedad del Centro de Documentación de Danzas de Moros y Cristianos San Bartolo Cuautlalpan. Todos los Derechos Reservados. La imagen puede utilizarse citando la referencia completa.