La Tierra y El Paraíso. Máscaras Mexicanas.

Este #LunesDeLibro comenzamos con la primera obra que aborda el tema de las máscaras de las diferentes danzas de México. No se trata del primer libro que se escribió sobre el tema pero es uno que nos permite observar una muy amplia galería de objetos y darnos una idea del inmenso panorama que tenemos por delante.

La Tierra y el Paraíso. Máscaras Mexicanas es el catálogo de la exposición del mismo nombre, que se presentó en el Palacio de Bellas Artes de Charleroi, Bélgica, como parte del festival internacional Europalia 93, en el que México fue el país invitado. Las piezas que se exhibieron provienen de la colecciones del pintor Rafael Coronel: la del museo homónimo en Zacatecas, así como de su colección personal. Además de esta exposición, Europalia 93 presentó cientos de actividades durante los tres meses que duró el evento, mostrando las artes y la cultura de México; algunas de estas actividades continuaron de gira por Europa al término del festival.

Existen dos versiones del catálogo, primero fue publicado en francés y posteriormente, bajo el patrocinio de la Aseguradora Obrera, se publicó en español; ambas versiones fueron impresas en Bélgica en 1993, aunque no encontramos información sobre el tiraje. Una diferencia entre ambas, además del idioma, es que el logo de la aseguradora, que también patrocinó la exposición durante el festival, aparece en la portada de la versión en español, estando ausente en la versión en francés. Aparentemente el único ejemplar para consulta se encuentra en la Biblioteca Nacional de México, no localizamos este título en otras bibliotecas a partir de una búsqueda en las bases de datos. Para compra, es más sencillo localizar la versión en francés con precios que varían desde los €15 hasta los €60, sin contar el costo de envío. La versión en español podría rondar los $1,200.00 MXN.

Como ya mencionamos, esta publicación es el catálogo de la exposición que presentó cerca de 400 máscaras, de las 14,000 que componían en ese momento la colección, por lo que la segunda parte del libro corresponde a las fotografías individuales de cada pieza, en blanco y negro. Cada máscara es acompañada de información sobre ella, señalando material, técnica, medidas, procedencia y época, además del tipo de danza o fiesta en que se usa.

La primera parte del libro inicia con las palabras protocolarias de Alfredo del Mazo y Jacques Groothaert, Comisarios Generales de Europalia 93, y del Director de Exposiciones del Palacio de Bellas Artes de Charleroi, Laurent Busine. El propio Rafael Coronel comienza el contenido formal del libro con una narración sobre la conformación de la colección, de su vida y sus sueños alrededor de las máscaras; es una forma de adentrarnos al mundo que vamos a descubrir en las páginas siguientes. Un poco más adelante, Juan Coronel, hijo de Rafael Coronel, nos entrega un texto titulado “Zoología indígena” donde da cuenta del uso de las máscaras y su transformación antes y después de la conquista, para terminar con una enumeración pormenorizada de las máscaras de animales y sus usos. El tercer texto incluido en este catálogo es el más amplio y es el que nos da un acercamiento más formal al estudio de las máscaras, tratando temas como ¿Qué es una máscara?, psicología y religión, técnicas de manufactura, clasificación de las máscaras y una descripción de diferentes tipos de danzas, fiestas y representaciones donde se utilizan. Este último texto es una transcripción del material elaborado para una exposición de máscaras presentada en el Museo Universitario de Ciencias y Artes en 19811, con pequeños cambios y adiciones. Entre estos textos se intercalan algunas láminas a color de las piezas más relevantes de la exposición, señalando el número de identificación de cada una para localizarlas en el catálogo.

Este libro es una excelente forma de introducirnos al estudio de las máscaras, especialmente del tema que aquí nos ocupa ya que nos presenta más de 40 imágenes de máscaras usadas en las danzas de Moros y Cristianos; ninguno de los libros sobre máscaras que hemos revisado en la conformación de nuestro acervo presenta tan amplia variedad como este. Además de eso, se incluyen algunas piezas muy antiguas, como la que mostramos en la siguiente imagen.

Máscara de Santiago. Danza de los Santiagueros. Siglo XIX. La imagen es propiedad de Foundation Europalia International, se muestra con fines de divulgación e ilustración.

Hay algunos puntos que se pueden discutir sobre este material. En primer lugar, me pareció un poco decepcionante que se haya utilizado un texto editado anteriormente (¿Qué es una máscara?), sin duda se trata de una investigación de calidad pero creo que la magnitud del evento bien valía la pena la integración de una nueva investigación. Aún cuando una primera revisión del texto no nos da elementos suficientes para afirmarlo, algunas máscaras podrían estar mal catalogadas, una situación común con este tipo de materiales2. Este catálogo también es útil actualmente si se visita el museo Rafael Coronal, ya que en algunas piezas no cuentan con cédula; aunque no recomendaría llevarlo consigo al museo, podría revisarse antes o después de la visita. A pesar del tiempo que ha pasado, es importante seguir consultando estos materiales para revisarlos y actualizar la información en caso de ser necesario o bien, tener testimonio de la existencia de algunos objetos que pudieron haber desaparecido; mucho ha cambiado en los 27 años que han pasado desde la edición de este catálogo.

Notas:

  1. Sobre este libro hablaremos próximamente.
  2. Como lo mencionamos en el texto introductorio al tema de las máscaras en las Danzas de Moros y Cristianos, que algunas máscaras suelen tener más de un uso.

Bibliografía

-, La tierra y el paraíso. Máscaras mexicanas. Charleroi, Palais du Beaux-Arts-Aseguradora Obrera, Europalia 93, Bruselas, 1993, pp. 228.

Fotografía de Rafael Coronel:

Foto de la semana: Santiagueros de San Bartolo Cuautlalpan.

En la edición de hoy de la #FotoDeLaSemana, traemos una fotografía de nuestra comunidad sede: San Bartolo Cuautlalpan, en el Estado de México.

En nuestro sitio hemos hablado de diferentes tipos de danzas de Santiagueros, distribuidas en varias regiones de nuestro país: Puebla, Veracruz, el sur y el oriente de la Ciudad de México, Guerrero, el Estado de México, etc. A pesar de que todas ellas son llamadas Santiagueros, este es un nombre genérico que no necesariamente indica que se trate del mismo tipo de danza, por el contrario, cada una tiene características diferentes. Siguiendo la clasificación que hace Arturo Warman, las danzas de Santiagueros podrían quedar entre las que el llama Moros y Cristianos propiamente dichos y las Danzas de Santiagos1, dependiendo de los elementos que estén involucrados. Para el caso de la imagen que presentamos hoy, podríamos clasificarla como Moros y Cristianos propiamente dichos: la trama central es el enfrentamiento entre bandos y existen diálogos de tipo didáctico por medio del intercambio de embajadas2.

Además de los puntos que acabamos de mencionar, en la danza aparecen algunos personajes con nombres genéricos, como el Rey Cristiano y el Rey Moro. Sin embargo, ambos personajes, dentro de los diálogos de la danza, son referidos en ocasiones como Santiago y Pilatos, respectivamente, aún cuando en la comunidad no se les llama como tales. También aparece el general Sabario, personaje común en las danzas de Santiagueros y que, dependiendo la versión puede ser Moro o Cristiano. En el caso de San Bartolo Cuautlalpan, Sabario pertenece al bando de los Moros3.

La danza de los Santiagueros está muy arraigada en la comunidad, con una tradición de 125 años y que actualmente cuenta con 22 Santiaguerías, es decir, compañías o grupos de danza: 11 para la fiesta de enero y 9 para la fiesta de agosto, además de las 2 que participan el 8 de diciembre y las que acompañan durante la celebración del Santo Jubileo. Es, por tanto, una manifestación cultural muy sólida y viva.

La imagen fue tomada en enero de 1979, y observamos a la Santiaguería de los señores Eugenio Ramírez y Brígido Casasola Pineda, avanzando por la Avenida de los Ángeles, la calle principal de la comunidad que conecta a la iglesia y la plaza, con el cementerio, al final de la avenida. En la foto se alcanza a observar el quiosco y justo detrás, la iglesia, mientras los Santiagueros salen de la plaza.

Los danzantes que aparecen al frente son, de izquierda a derecha, el Rey Cristiano, el Sabario y el Rey Moro. Esta configuración es la imagen clásica de las Santiaguerías en San Bartolo Cuautlalpan, con la columna de los Cristianos a la derecha, la de los Moros a la izquierda (desde la perspectiva de la Santiaguería) y al centro, el Sabario.

Veamos los atributos de cada personaje:

  • El Rey Cristiano es el que porta el estandarte, que tradicionalmente es de color rojo, en satín o terciopelo, y lleva un monograma de la Virgen María; una diferencia importante con otras danzas de Santiagueros es el tamaño del estandarte. En este caso observamos dos estandartes, uno portado por el primer danzante y el segundo por el que se encuentra detrás de él. En ese año, esta Santiaguería presentó dos formaciones diferentes, es decir, se presentaron unos danzantes el día domingo en la plaza y otros, de la misma Santiaguería, el lunes, en el atrio de la iglesia. En otras ocasiones es probable que se observen dos estandartes en una Santiaguería puesto que algunas compañías dan uno al Embajador Cristiano (el segundo en la fila de los Cristianos), pero esta situación no es común.
  • El Rey Moro utiliza una corona, cetro y una estola que puede ser de piel de conejo; además de un cinturón con tiras, siendo el único personaje en utilizar este accesorio. Un atuendo similar era utilizado en, al menos, una danza de Santiagueros de la Ciudad de México, aunque utilizaban una barba postiza. De acuerdo con algunos informantes, es probable que en San Bartolo Cuautlalpan también se utilizara la barba, pero es una costumbre en desuso desde hace varias décadas.
  • El Sabario utiliza un aditamento que llama la atención de inmediato, un morrión con rejilla que cubre el rostro y está adornado con plumas de avestruz. Usualmente va entre las columnas mientras se danza, pero se coloca detrás del Rey Moro cuando se acompaña una procesión o se llevan regalos a la iglesia, ya que ambas columnas flanquean a la imagen o a las personas con los objetos.

Los personajes fueron representados por los señores Juan Ramírez (Rey Cristiano), Armando Casasola (Sabario) y Brígido Casasola (Rey Moro).

“Santiaguería del sr. Eugenio Ramírez”, enero de 1979. La imagen es propiedad del Centro de Documentación de Danzas de Moros y Cristianos San Bartolo Cuautlalpan. Todos los Derechos Reservados. La imagen puede utilizarse citando la referencia completa.

Notas:

  1. Warman realiza una clasificación de las danzas en su libro Las danzas de Moros y Cristianos, que incluye, además de las que acabamos de mencionar: el Ciclo de la Conquista, los Espectáculos de masas, las Danzas de concheros y Derivaciones coreográficas varias. WARMAN, pp. 141-154.
  2. WARMAN, pp. 141-142.
  3. CASASOLA, pp. 61-62

Información:

  • CASASOLA GÓMEZ, Armando Iván, Los Santiagueros. Las Danzas de Moros y Cristianos en San Bartolo Cuautlalpan, Estado de México, Tesis para optar por el grado de maestro en Historia, Universidad Iberoamericana Ciudad de México, México, 2017.
  • WARMAN, Arturo, Las danzas de Moros y Cristianos, Colección SepSetentas, No. 42, Secretaria de Educación Pública, México, 1972.

Foto de la Semana: Danza de los Santiagos

En esta #FotoDeLaSemana, presentamos una nueva imagen proveniente del Centro de Información y Documentación “Alberto Beltrán”, de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas.

La fotografía forma parte del registro de la “Danza de los Santiagos”, de Cuetzalan, Puebla. En ella podemos apreciar a un danzante representando a Santiago, los rasgos distintivos son muy claros: la máscara de cintura con forma de caballo, que por sí mismo bastaría para identificarlo, pero también está el sombrero y su decorado en forma de resplandor que, para algunos investigadores, representaría al sol. Tampoco debemos dejar de mencionar que el danzante en cuestión no utiliza máscara, que también es una de las características de Santiago. Finalmente, el color rojo del traje y las cintas de colores a la altura de la rodilla termina por señalarnos que la danza proviene de la zona de la Sierra de Puebla. En la mano izquierda sostiene una espada, con un pañuelo enredado entre la mano y la empuñadura, mientras con la mano derecha sostiene las riendas de su caballo; en algunas comunidades, con esa mano sostiene también una pequeña cruz. Respecto a las manos, vale la pena señalar algo importante: la imagen proviene de una diapositiva, por lo que no podemos descartar que la estemos viendo “en espejo”, ya que en la mayoría de las imágenes que hemos consultado, la mano derecha es la que blande la espada; otra explicación probable sería que el danzante fuera zurdo y se haya acomodado de esa forma; finalmente, no podemos descartar que el acomodo también forme parte de la tradición.

Detrás de Santiago podemos apreciar a otro personaje. Si se observa con cuidado alcanzamos a identificar un par de elementos: un sombrero de color negro y una máscara que parece ser de color azul1. Sin duda se trata de Pilatos, que en esta danza representan a los Moros. ¿Como podemos saberlo? Principalmente por la máscara. Para la región de la Sierra de Puebla, los Santiagueros (es decir, el bando cristiano) usan una máscara de color rojo con detalles en dorado, mientras que los Pilatos la usan de color claro, con rasgos en color negro, como la barba2. Otro detalle que no debe ser pasado por alto, es que los Santiagueros, además de lo que ya mencionamos, es que llevan en la cintura una cinta con cascabeles, detalle que aquí falta, además de los adornos de fleco y listones a la altura de la rodillas.

Ambos danzantes calzan huaraches. Actualmente se utilizan zapatos o botines, aunque en algunas comunidades se continúan utilizando los huaraches como parte del atuendo de la danza.

Las mascadas que se observan cruzando el pecho en ambos personajes parecen ser un elemento interesante, ya que no se observa en el atuendo de otras danzas de la región. Es probable que se trate de un elemento particular y que a partir de el podamos identificar de qué comunidad proviene la danza, ya que la danza de Cuetzalan del Progreso no las usa actualmente. Siguiendo esta suposición, podría tratarse de una danza de la comunidad de San Andrés Tzicuilan, en el municipio de Cuetzalan. Sin embargo, existe una fotografía de Ruth D. Lechuga, de este municipio, donde el personaje de Santiago no utiliza estas mascadas; también es probable que la danza sí sea de Cuetzalan del Progreso, pero que el atuendo haya cambiado.

La fotografía pertenece al Fondo Nacional para la Danza Popular Mexicana (FONADAN), fue tomada durante la década de 1970, pero no se tiene el año exacto. La imagen pudo ser tomada en los alrededores del Museo de Antropología, donde se llevaban a cabo encuentros de danza auspiciados por el Fondo.

Como siempre, agradecemos el invaluable apoyo de Cristina Alvarado, encargada de la fototeca del Centro de Documentación y de Dulce Olivia Reynoso, Jefa del Centro de Información y Documentación “Alberto Beltrán”.

42-15-08. FONDO NACIONAL PARA LA DANZA POPULAR MEXICANA. Santiagos. 197?, Cuetzalan, Puebla. © FONADAN, CID “Alberto Beltrán”, 2019. Todos los derechos reservados. Utilizada con autorización. Prohibida su reproducción.

Notas:

  1. El catálogo de la exposición Máscaras mexicanas. Simbolismos velados, aparece una máscara de moro en color azul, donde se señala que a pesar del color, se mantienen los elementos característicos: cabello, barba y bigote, así como la coloración en las mejillas. En la imagen que presentamos, se pueden observar las mejillas. MARTÍNEZ DEL CAMPO, Sofía. Máscaras mexicanas. Simbolismos velados, Instituto Nacional de Antropología e Historia, México, 2015, p. 229.
  2. LECHUGA, Ruth D., Máscaras tradicionales de México, Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, México, 1991. p. 58.

Información:

Indios y Cristianos. Cómo en México el Santiago español se hizo indio.

Esta es una entrada especial de nuestro #LunesDeLibro, conmemorando el Día de Santiago. Este material aborda de forma indirecta las Danzas de Moros y Cristianos, puesto que es una manifestación cultural inseparable del culto jacobeo, además de que es un estudio muy interesante sobre la distribución y el alcance que ha tenido la figura del Apóstol en nuestro país. ¡Que lo disfruten!

Esta es una obra muy extensa, justificada por la profundidad con la que se explora el fenómeno jacobeo en nuestro país. La edición es una publicación conjunta de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Colegio de Jalisco y la Editorial Ítaca. Publicado en 2007 consta de un tiraje de 1,000 ejemplares. Actualmente es posible encontrarlo en algunas librerías, con un costo aproximado de $300.00 pesos mexicanos, pero también se encuentra disponible para descarga gratuita en la página de Louis Cardaillac (puede dar clic AQUÍ)

El texto está dividido en dos partes. La primera, titulada “Santiago y sus circunstancias mexicanas”, parte de la llegada y difusión del culto a Santiago en tierras mexicanas de mano de las órdenes religiosas, pasando entonces al proceso de evangelización de la mano del teatro, que posteriormente se convertirá en las danzas que son tan populares hoy en día. Cierra esta parte la diversidad de imágenes y representaciones que tiene el Santo y las leyendas e historias que se corren a nivel local sobre él.

La segunda parte es la más amplia, bajo el título “Las grandes zonas santiagueras”, hace un análisis pormenorizado de las poblaciones que están bajo advocación jacobea, ya sea que se agrupen por regiones (CDMX y Estado de México, el altiplano central, la región de Oaxaca, Puebla, etc,) o bien en zonas dispersas del territorio nacional. Como parte interesante de esta sección, cabe destacar un listado de todas las poblaciones que llevan por nombre Santiago, y otro donde se enlistan los pueblos y comunidades donde, si bien no es la imagen principal, se le rinde un culto importante. Podemos mencionar que para el año 2006, se contabilizan en el libro 526 poblaciones con el nombre de Santiago, siendo Oaxaca el estado que encabeza la lista con 132 comunidades.

El libro cuenta con dos secciones de fotografías a color, que complementan la información y ofrecen una amplia galería de imágenes del Santo que se veneran en diferentes comunidades. Dentro de estas podemos encontrar cuatro fotografías de los Doce Pares de Francia, representación de Temoaya en el Estado de México, y cuatro de los Tastuanes, correspondientes a la comunidad de El Carmen, en Jalisco.

Este es un libro muy recomendable para las personas interesadas en los estudios sobre el Apóstol Santiago, especialmente para los habitantes de alguna comunidad bajo su patronazgo, ya que le permitirá conocer de forma más amplia el origen de su devoción e incluso, de su comunidad. Creo que también sirve para ayudar a disipar el mito del “Santiago Conquistador”, como una figura opresiva ya que, actualmente, el santo es el protector y auxilio de los habitantes de los pueblos, no un enemigo.

Sobre los autores

Araceli Campos Moreno, es doctora en literatura mexicana por la Universidad Nacional Autónoma de México (1997). Trabaja diferentes lineas de investigación, incluida el Culto de Santiago Apóstol. Desde 1994 es profesora de la Facultad de Filosofía y Letras, donde imparte las asignaturas de Literatura Mexicana 3 y 4, además de la optativa de Narrativa oral tradicional.

Louis Cardaillac, nace en Francia en 1933. Licenciado en Letras Españolas (1957) y doctor en Historia por la Université Paul Valéry de Montpellier (1973) con la tesis Morisques et Chrétiens. Un affrontement polémique (1492-1640). Profesor en Francia y Túnez, en 1998 llega a la Universidad de Guadalajara y posteriormente se integra a El Colegio de Jalisco (2000-2015). A partir de 2011 residió en Cuernavaca, Morelos, para regresar a Francia, donde murió en 2015.

Bibliografía

CAMPOS, Areceli; CARDAILLAC, Louis. Indios y cristianos. Cómo en México el Santiago español se hizo indio. Universidad Nacional Autónoma de México-El Colegio de Jalisco-Editorial Ítaca, México, 2007. pp. 457.

Información de las biografías:

http://www.posgrado.unam.mx/letras/wp-content/uploads/2019/02/tutores/CAMPOS_MORENO_ARACELI. pdf

http://hispanicas.filos.unam.mx/araceli-campos- moreno/

http://www.louiscardaillac.com

Entre los hombres y las deidades. Las danzas del Totonacapan.

¡Estamos de vuelta con los #LunesDeLibro ! Uno delos inconvenientes que se presentan al interesado en las Danzas de Moros y Cristianos, es que muchas veces es necesario analizar atentamente los materiales bibliográficos, ya que los títulos muchas veces no nos refieren a este tema, es decir, solamente una parte del libro aborda nuestro tema. El texto que vamos a reseñar el día de hoy es precisamente un ejemplo de esta situación, que es la que prevalece en la mayoría de los casos.

El libro es una antología de artículos, algunos publicados anteriormente, compilados por Rubén Croda León, que comprenden desde la década de los 80 hasta el 2005, año de su publicación. El texto forma parte de la colección “Fiestas populares de México” , una publicación del  Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a través de la Dirección General de Culturas Populares e Indígenas, y tuvo un tiraje de 2000 ejemplares. Es muy sencillo encontrarlo y su costo bajo, entre $68.00 y $85.00 pesos mexicanos.

La región del Totonacapan comprende una zona al norte del estado de Veracruz, alrededor de Papantla. Es posible que nos demos una idea de los temas que se abordan en el libro si sabemos que en aquellos pueblos se practican Danzas de Moros y Cristianos, aún así, para el investigador que inicia podría no ser tan evidente.

La sección que es relevante para nuestro objeto de estudio se titula Danzas de conquista y cristianización, en la que encontramos los artículos de Alejandro Medina Jiménez, Origen de la danza de moros y españoles; de Manuel Álvarez Boada, Danza de moros y españoles (1992) y Danza de santiagueros (1992); y el de José Xochihua Ibarra, La danza de los santiagueros (1990). Mención aparte merece el texto Danza de los ormegas, de Zeferino Gaona Vega y Francisco Acosta Báez. Cada artículo se acompaña de una fotografía en blanco y negro que ilustra la danza.

Danza de Moros y Españoles

La información respecto a esta danza es un poco confusa entre los dos artículos, en uno se menciona que en ella aparecen tres bandos, siendo el tercero los “tocotines”, los indios, encabezados por Moctezuma Xocoyotzin y que pertenecen al bando de los moros y los “españoles” estarían dirigidos por Cortés, es decir, se trataría de una Danza de Conquista. Sin embargo, en el segundo artículo, este detalle no se menciona y sí se habla de dos bandos bien diferenciados. Es probable que se trate de representaciones de comunidades diferentes y por ello se encuentre esta discrepancia. Dependiendo la versión podríamos considerarla como una Danza de Moros y Cristianos.

Danza de Santiagueros

la presencia de Santiago y el uso de la máscara de cintura en forma de Caballito es distintiva de esta danza en la región, así como la clara diferenciación entre los dos bandos. La presencia de personajes característicos de la danza de Moros y Cristianos es importante: Pilatos, Sabario, Callitsin o Callintse; mismos que aparecen en la región de Veracruz y la sierra de Puebla. Es indudable que se trata de una Danza de Moros y Cristianos.

Danza de ormegas

Esta es una danza particular, el nombre no es un término común para referirse a las danzas de Moros y Cristianos, sin embargo hay presencia de personajes comunes en los Moros y Cristianos: Santiago, Callíntsin, Sabario, Pilatos, etc. Además de referir a la lucha entre el Apóstol Santiago y los Moros. En el texto se menciona la presencia de un personaje referido como “Akcharrión”, que en otro sitio se asocia a la Danza de Santiagueros. Aún cuando haría falta una revisión más amplia de la información, podríamos considerarla como una Danza de Moros y Cristianos y de paso, podemos agregar una denominación más al conjunto de nombres de Danzas de Moros y Cristianos.

Como mencionamos al inicio, este libro no trata propiamente de las Danzas de Moros y Cristianos, sin embargo brinda información importante para el investigador de este tema.

Sobre los autores

Rubén Croda León, antropólogo especialista en la región del Totonacapan, trabajó en el Instituto Veracruzano de la Cultura en el área de Desarrollo Cultural Regional, ha participado en diferentes libros y artículos sobre la cultura de Veracruz, como CUANDO VIENEN LOS MUERTITOS. Los espíritus llegan con hambre y sed (2015), Veracruz. Fiesta Viva (2010), Los viejos. Xiloxuchitl, Tantoyuca, para el número 16 de los Cuadernos del Patrimonio Cultural y Turismo (2006).

Alejandro Medina Jiménez, colaborador de la Dirección General de Culturas Populares, autor del cuadernillo Cultivo del café, Unidad Regional Papantla de la DGCP; traductor del relato La víbora nauyaca,  para el artículo Relatos totonacos, del sitio web Mexicanísimo.

Manuel Álvarez Boada (+), antropólogo y etnomusicólogo egresado de la Universidad Veracruzana*. Especialista en música de la Huasteca, autor del libro La música popular en la Huasteca Veracruzana (Premia, 1985).

José Xochihua Ibarra, promotor cultural de la Unidad Regional Norte de Veracruz, Dirección General de Culturas Populares e Indígenas*. Autor del artículo “Los dos hermanos y el rey de los Satanases” en el número 8 de Apuntes sobre Cultura Popular (1982), de la Unidad Regional de Veracruz. Fue integrante del grupo Talahkgonin, que enseña a tejer estrellas de palma de uso ceremonial en ritos totonacas a miembros de las comunidades de la región de Tajín.

Zeferino Gaona Vega, autor de los libros Qostanlhin xala pakxtu = Danza de voladores de la sierra (1990) y Danza de San Miguelitos (1990), ambos publicados por la Dirección Regional del Norte de Veracruz de la Dirección General de Culturas Populares; y del artículo La música y la danzade Lakapíjkuyu en el número 85 de Antropología. Boletín oficial del Instituto Nacional de Antropología e Historia (2009).

Francisco Acosta Báez, director y fundador del Centro de Artes Indígenas (CAI), miembro de Teatro Comunidad Tecom A.C.,

Bibliografía

  • CRODA LEÓN, Rubén, (comp.), Entre los hombres y las deidades. Las danzas del Totonacapan, Fiestas Populares de México, Dirección General de Cultura Populares, México, 2005, pp. 180.

Fotografía de uno de los autores

Tomada de https://www.mexicanidad.org/francisco-acosta-baez/

Información de las biografías

*Información al pie de página de los artículos publicados en el libro.

https://www.blurb.es/b/6019766-cuando-vienen-los-muertitos-los-esp-ritus-llegan-c

https://www.cultura.gob.mx/turismocultural/cuadernos/pdf/cuaderno16. pdf

https://www.uv.mx/universo/422/infgral/infgral_19.html

http://www.mexicanisimo.com.mx/relatos-totonacos/

http://cidalbertobeltran.cultura.gob.mx/library/index.php?title=13977&query=@title=Special:GSMSearchPage@process=@field1=encabezamiento@value1=ALIMENTACION%20POPULAR%20BEBIDAS%20BEBIDAS%20CALIENTES%20CAFE%20@mode=advanced&recnum=17

http://www.adabi.org.mx/vufind/Record/271384

https://www.uv.mx/universo/523/cultura/cultura_08.html

https://cdigital.uv.mx/handle/123456789/2246

http://148.226.12.161:8080/egvadmin/bin/view/biografia/%C3%81lvarez+Boada%2C+Manuel

https://elheraldodepozarica.com.mx/estado/papantla/6516-crean-piezas-artesanales.html

http://cidalbertobeltran.cultura.gob.mx/library/index.php?title=325898&lang=&query=@title=Special:GSMSearchPage@process=@field1=encabezamiento@value1=LITERATURA%20NARRATIVA%20CONTEMPORANEA%20@mode=advanced&recnum=15&mode=advanced

https://www.enteratever.com/ensenan-a-pequenos-los-tejidos-de-palmas-en-las-comunidades-de-papantla/

https://bibliotecas.uqroo.mx/bib/233835

https://bibliotecas.uqroo.mx/bib/232696

https://biblat.unam.mx/es/revista/antropologia-boletin-oficial-del-instituto-nacional-de-antropologia-e-historia/articulo/la-musica-y-la-danzade-lakapijkuyu

https://www.inah.gob.mx/boletines/1646-cai-veracruz-preservar-el-patrimonio-vivo

https://www.mexicanidad.org/francisco-acosta-baez/

https://books.google.com.mx/books?id=fKWaEv47kPoC&pg=PA106&lpg=PA106&dq=Francisco+Acosta+B%C3%A1ez&source=bl&ots=ciBuBZTYsA&sig=ACfU3U1NiS5fY7zRZu8NMDdyLdRM0HHL_A&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwjkiZaftKjpAhXBB80KHebQDxAQ6AEwBXoECBcQAQ#v=onepage&q=Francisco%20Acosta%20B%C3%A1ez&f=false

 

 

 

 

Foto de la Semana: Chilolos de Santiago Juxtlahuaca.

Antes de terminar la semana, presentamos la #FotoDeLaSemana, que en esta ocasión nos muestra una de las danzas más interesantes que hemos tenido oportunidad de presenciar.

En la imagen vemos a algunos integrantes de la danza de los Chilolos, que en esta comunidad tiene un tinte particular. Los Chilolos son una danza con una fuerte influencia mixteca; en general, en la danza de los Chilolos participa también un danzante vestido como jaguar (que sí participa durante el carnaval) pero no en esta comunidad, donde los Chilolos son una variante de la danza de Moros y Cristianos.

La cofradía que visitamos es la del Barrio de Santo Domingo, en Santiago Juxtlahuaca, Oaxaca, México. Ya hemos mencionado la otra danza que se presenta en esta comunidad, los Chareos, con los que tienen cierta interacción durante la procesión. El origen de la danza está perdido en el tiempo, aunque se asume de antiguo y anterior a los Chareos. Al igual que otras danzas de Moros y Cristianos, los Chilolos también realizaban una representación dialogada, pero ya tiene un tiempo que no la presentan ya que los diálogos de la misma están en idioma mixteco y la mayoría de las personas ya no la habla. También se están perdiendo los nombres de los personajes que intervienen, aunque los danzantes más grandes recuerdan aún algunos.

La danza es acompañada por música de flauta, interpretada por el pitero, y por tambor. Está organizada en dos columnas aunque no están separados en Moros y Cristianos aunque hay un personaje Moro en cada columna. El vestuario está compuesto de un  traje gris de manga larga con dos bandas rojas en los puños, un pantaloncillo del mismo color con las mismas bandas a la altura de las rodillas; un saco de tela en color café, con dos bandas de tela de diferente color cruzadas sobre el pecho; mascadas para cubrir los hombros y la cabeza; cintas con cascabeles en las piernas, puestas sobre calzas rojas; sombrero adornado con plumas; espada, con una mascada amarrada,  en la mano derecha; pequeña bandera roja en la mano izquierda; y por supuesto, la máscara en color rojo, que es el particular de esta danza. Hay otro elemento del traje que no se alcanza a observar bien en la foto, pero los Chilolos llevan una coleta de pelo de toro que asoma por detrás del sombrero, esta varía su longitud en función de la edad del danzante. Sobre el traje de los Moros, que alcanzan a observarse en la imagen, hablaremos en otro momento. Además existe el personaje de Santiago, que viste como los Chareos.

Vale la pena detenernos un poco en el sombrero. Ya mencionamos que  van adornados con plumas, en algunos casos se colocan plumeros, pero hay otro detalle importante. Los sombreros son endurecidos, aparentemente con pintura, además de que el ala se recorte con pequeños semicírculos, lo que termina dándole al sombrero, la apariencia de una aureola o resplandor. Además se coloca una estructura de madera para sostener los adornos de plumas.

Chilolos Santiago Juxtlahuaca 2019Chilolos del Barrio de Santo Domingo en Santiago Juxtlahuaca. La imagen es propiedad del Centro de Documentación de Danzas de Moros y Cristianos San Bartolo Cuautlalpan. Todos los Derechos Reservados. La imagen puede utilizarse citando la referencia completa.

Nueva pista de audio

¡Tenemos una nueva pista de audio en la página principal!

Visita http://elcentrosanbartolocuautlalpan.org y en el panel lateral encontrarás nuestra playlist, que ahora incluye el toque de marcha de los Santiagueros de Santiago Zapotitlán, grabado el pasado 28 de agosto.

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Foto de la Semana: Danza de los Chareos.

¡Es día de nuestra #FotoDeLaSemana! En esta ocasión presentamos una fotografía cortesía de la página de Facebook Tradiciones Juxtlahuaca, quienes amablemente nos han dado autorización para compartir esta imagen.

Santiago Juxtlahuaca se encuentra en el municipio del mismo nombre, en la región de la Mixteca del Estado de Oaxaca, en México. El santo patrón de la comunidad es el Apóstol Santiago, que también figura como uno de los personajes de la danza. Hay dos cofradías de danzantes, la del Centro, dedicada a Santiago Apóstol, y la del Barrio de Santo Domingo, por lo que las danzas se presentan durante las fiestas patronales, además de participar también durante la fiesta del barrio de San Pedro, cuando fue tomada esta fotografía.

Algunos de los personajes que participan son, por los Cristianos: Santiago, Vespasiano, Niño, Alféres; mientras que por los Moros están: Pilatos, Sultán, Tibero, Almirante y Alchareo, siendo éste último el que le da nombre a esta variante de la danza.

Una de las características más interesantes de la representación de los Chareos, es que presenta una interacción entre dos danzas, aparentemente desligadas. Durante su presentación en el XIV Foro Internacional de Música Tradicional, realizado en el Museo Nacional de Antropología, Luis Eduardo Bautista, maestro de danza de la Casa de Cultura de Huajuapan de León, también en Oaxaca y muy cercana a la comunidad, nos explicaba que al finalizar la representación, el personaje de Pilatos se negaba a la conversión, momento en que los Diablos, participantes de otra danza que se presenta en la comunidad, irrumpían en el espacio de los Chareos y se llevaban cargando el personaje, simbolizando su viaje al infierno.

Hay elementos muy importante a resaltar en el traje de los Moros, siendo el más llamativo el casco que utilizan, que remite a los utilizados por griegos y romanos por el penacho que llevan en la parte superior, observe con detalle que al frente llevan una pequeña luna metálica, símbolo de los Moros.  Cubren sus rostros con una tela negra que permite ver a través de ella, lo que les confiere un aspecto más imponente. El resto del traje está compuesto por capa, peto y nagüilla, elementos que comparten tanto Moros como Cristianos, quienes complementan su traje con sombrero tejano con ala arriba y adorno de plumas.

Chareos JuxtlhuacaLos Chareos. Imagen propiedad de la página Tradiciones Juxtlahuaca, reproducida con autorización. Todos los derechos reservados.

Te invitamos a visitar la página de Facebook de Tradiciones Juxtlahuaca, donde podrás ver más imágenes y videos para conocer esta importante danza que forma parte del repertorio de Moros y Cristianos en nuestro país.

Agradecemos nuevamente a los administradores de la página por su apoyo para este sitio y al proyecto del Centro de Documentación de Danzas de Moros y Cristianos San Bartolo Cuautlalpan.

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